La liberación de Masià

alcañiz/valencia. Jorge Navarro en 2016, Arón Canet en 2019 y Jaume Masià en 2020. Motorland es talismán para los pilotos valencianos de Moto3. Hasta para el de Algemesí, que en una temporada en la que el triunfo le venía dando la espalda, al fin se encaramó a lo más alto del podio. «Esto nos da fuerzas para seguir trabajando más duro que nunca», aseguró el piloto de Leopard. Aragón es coto privado de los españoles en la categoría pequeña: junto al trío de triunfos de la Comunitat, Joan Mir en 2017 y Jorge Martín en 2018 completan un lustro perfecto.

El primer asalto en Motorland -el Mundial sigue en Alcañiz esta semana con el GP de Teruel- fue una carrera con dos frentes, uno el de la pelea por los puestos de honor, el otro el del título. En el primero el autor de la pole, Raúl Fernández, impuso un ritmo muy alto que dejó muy pronto un grupo de cuatro pilotos con un margen que pasó de los dos segundos. Con él marcharon Fenati, Suzuki y Albert Arenas, un escenario ideal para el líder ante la ausencia de sus rivales, Vietti y Ogura. Arbolino fue baja en el fin de semana por estar obligado a confinarse tras viajar de Francia a Italia con un positivo por Covid-19. Sin embargo, el grupo no terminó siendo definitivo y a él se incorporaron Binder, Alcoba, McPhee, incluso tras cumplir con una penalización en las primeras vueltas, y Masià.

Un pelotón que se jugó los puestos de honor hasta el final, con Masià erigiéndose como el vencedor de la pelea pese a haber salido desde el puesto 17 de la parrilla. Tras el valenciano cruzaron la meta Binder y Raúl Fernández, que firmó así su primer podio mundialista tras haber demostrado un alto nivel en entrenamientos durante la temporada que no había podido plasmar en ninguna carrera.

«Estoy muy contento, una victoria siempre es bienvenida. La verdad es que el fin de semana ha costado mucho, pero el equipo no se ha rendido en ningún momento. Es una motivación extra para las próximas carreras», afirmó Masià, que venía de pelear por el podio y perderlo al final en los últimos GP, y que ayer estaba eufórico en lo más alto del cajón de Motorland.

Séptimo finalizó Arenas, que pagó un error en la última vuelta, y que no pudo aprovechar al máximo el mal día de sus rivales. Vietti llegó dos segundos después que el líder, pero noveno, con lo que solo perdió dos puntos; Ogura fue decimocuarto, a casi 11 segundos del ganador. Esto deja al piloto del Aspar Team con 13 puntos de ventaja sobre el japonés a falta de cuatro carreras, con el italiano tercero a 18.

«Ha sido una carrera muy rápida, me lo he pasado bien, pero ha sido una lástima el final, porque he entrado cuarto en la última curva y me han pasado por aspiración. En el grupo había pilotos que no tenían nada que perder e iban a cuchillo. Las gomas ya estaban al límite y pesaba la idea de no cometer ningún error», analizó Arenas, ya confirmado con el equipo valenciano para Moto2 el próximo año.

Respecto al resto de valencianos, Carlos Tatay logró un buen duodécimo puesto (cuatro puntos), y más retrasado, el décimo noveno y sin botín, entró a meta Sergio García Dols: tras una gran salida y su remontada, el castellonense fue perdiendo ritmo.

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