La gran deflación de los salarios

El coronavirus era un rumor lejano cuando en enero pasado un grupo de agentes en representación de Kylian Mbappé se sentó a hacer números con un enviado de un club de la Premier. Según uno de los asistentes al encuentro, los negociadores diseñaron el borrador de un contrato condicionado a que Mbappé, que milita en el PSG, fuera traspasado el próximo verano. El borrador estipulaba que el futbolista francés de 21 años podría cobrar hasta 40 millones de euros netos, además de las primas, al cabo de cinco temporadas en el equipo inglés. Cuando Lionel Messi tenía 21 años solo se embolsaba una cuarta parte de esa cantidad.

Las perspectivas económicas del joven Mbappé marcaban una tendencia desaforada. Una línea generalizada en la industria del fútbol que, dos meses más tarde, parece salirse de la realidad.

La masa salarial de los clubes de fútbol nunca galopó tan rápido como antes del estallido de la pandemia. Los sueldos de los jugadores de las grandes ligas europeas alcanzaban récords históricos que suponían más de la mitad del gasto de cada institución cuando el virus comenzó a desolar los estadios a principios de marzo. En el epicentro de la infección europea, la Serie A, que ya cerró el ejercicio 2018-19 con pérdidas, acusó el golpe más duro. El comunicado de la Juventus anunciando el recorte salarial de su plantilla por un total de 90 millones de euros, fue la respuesta inevitable a una crisis que descubre un sistema financieramente estresado. El club más rico de Italia señala la vanguardia de la nueva austeridad. Le seguirán Roma e Inter. Y la Bundesliga y la Premier, que el próximo viernes prevé celebrar una videocumbre de emergencia para establecer colectivamente las condiciones de una reducción temporal de salarios que afecte a todas las plantillas profesionales.

Fue Giorgio Chiellini, el capitán que aspira a directivo, quien convenció a sus compañeros de la Juventus de rebajar la masa salarial más grande de la historia de la Serie A. Según la Gazzetta dello Sport, el primero en dar un paso al frente fue Cristiano el virnes pasado. El portugués gana más de 30 millones de euros brutos por temporada y en principio se recortaría diez millones. Le seguirán por orden de emolumentos, De Ligt, Higuaín, Pjanic, Dybala, Rabiot y Ramsey, que perderían entre tres y cuatro millones de euros cada uno en este ejercicio.

El acuerdo determinó que la plantilla del club italiano renunciaría a cobrar un tercio de los salarios anuales, lo que se traduce en las nóminas de marzo, abril, mayo y junio; y que la sociedad les diferiría el pago de dos meses y medio a la temporada que viene. De ese modo, la Juventus ahorraría hasta 90 millones de euros en el ejercicio que cierra el próximo 1 de julio mientras que los jugadores recuperarían parte de lo no cobrado, siempre que disputen las 12 jornadas que le restan al campeonato interrumpido.

El coronavirus sacude a la Serie A en un momento crítico. En pleno esfuerzo inversor por elevar la calidad de la competición y revalorizar los derechos televisivos, los clubes italianos cerraron la temporada 2018-19 con balance negativo: 2.700 millones de euros facturados y 3.500 gastados. La Juventus, a la cabeza de todas las tablas, ganó 494 millones de euros y gastó 636, principalmente en sueldos y traspasos de futbolistas. Le siguió el Inter de lejos, con 124 millones ingresados y 154 gastados. La tendencia era alcista. En los planes que trazaban ambas sociedades para la próxima temporada los gastos no disminuían. Hasta que se precipitó lo impensable.

La ola de austeridad se ha extendido a la Premier. Apremiado por una patronal que comienza a experimentar dificultades para operar con efectivo, el sindicato de jugadores profesionales de Inglaterra accedió este viernes a discutir una reducción salarial de más del 20% mensual, lo que supondría unos 110 millones de euros, según el Daily Mail.

El próximo 3 de abril los clubes de la Premier se han citado por videoconferencia para encontrar una solución que esperan aplicar con el mismo parámetro a todos. Los ingleses abordan el conflicto de forma colegiada. En el reto de las ligas cada club negocia con sus empleados. En Alemania, no deja de crecer la lista de clubes que admiten públicamente un recorte de entre el 20% y el 30%: Borussia Dortmund, Borussia Moenchengladbach, Schalke, Friburgo, Colonia, Unión Berlín y Mainz han rebajado los salarios a sus futbolistas. El Bayern no lo ha hecho público pero ha reconocido oficiosamente, a través del tabloide Bild, una reducción del 20%.

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