El nuevo horizonte de supervivientes y arruinados

Privados súbitamente de ingresos y con los gastos mantenidos, sobre todo en lo referente a las astronómicas fichas de no pocos futbolistas, numerosos clubes de fútbol sufren la amenaza de quiebra a corto plazo a causa del paro total de las competiciones en Europa por la pandemia del coronavirus. Pocos son los que se libran de las estrecheces económicas y algunos tan grandes como el Barcelona y el Atlético han recurrido a los expedientes temporales de regulación de empleo (ERTE) para garantizarse el futuro.

Que no haya partidos significa que no hay ingresos televisivos ni por la venta de entradas, que son las dos principales fuentes que alimentan los presupuestos junto a los patrocinios, también en peligro. En todos los países, las sumas en juego son colosales. Esto explica la insistencia de todos por reanudar la competición, aunque sea a puerta cerrada, en cuanto sea posible a nivel sanitario.

Conocedora de tan dramática situación, la FIFA ha solicitado a los futbolistas que se rebajen el sueldo al menos a la mitad durante la crisis. Tras una reunión telemática con la Asociación Europea de Clubes (ECA) y el sindicato internacional de jugadores (FIFPro), Gianni Infantino, el mandamás del fútbol mundial, propuso el jueves está drástica medida. También exigió que los contratos de todos los jugadores que concluyen el 30 de junio se respeten, con cargo a las arcas de los clubes, hasta final de temporada, si es que es posible acabarla.

El temor de Tebas

En España, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha estimado que las pérdidas rondarían los 700 millones de euros si no se jugase el final de la Liga, de los que algo más de 500 millones serían por derechos de televisión no cobrados. «Vamos a terminar la temporada, estamos trabajando en los plazos. Hay varias hipótesis: en abril, mayo… no descarto que incluso pueda ser después», remarca el jefe de la patroncal.

De momento, al menos cuatro clubes de Primera, incluyendo también el Espanyol y al Alavés, han anunciado recortes a todos sus empleados. No se salvarán ni estrellas como Leo Messi y Antoine Griezmann en el Barça, o el portugués Joao Félix y el técnico Diego Pablo Simeone en el Atlético. «No habrá problemas», dice, optimista, el presidente colchonero, Enrique Cerezo.

Las garantías inglesas

En Inglaterra, si la temporada no se reanuda, los clubes de la Premier League deberán devolver colectivamente 762 millones de libras (815 millones de euros) a los canales BT Sports y SkySports. En Italia y Alemania, los expertos han evaluado las pérdidas totales en más de 700 millones de euros, cantidad similar a la de la Liga, y hasta 400 millones en Francia, siempre en el caso de cancelación del curso restante.

Al menos, en Inglaterra no se tomarán decisiones sin un acuerdo con los jugadores, protegidos por contratos garantizados. Y el sindicato de jugadores, la Professionnal Footballer Association (PFA), se ha mostrado hasta ahora abierto sólo a «aplazamientos de los salarios».

«Esta situación es claramente insostenible», asegura, no obstante, desde el Reino Unido, el presidente del Aberdeen escocés, Dave Cormack: «Ningún club, sea cual sea su tamaño o su nivel de inversión, puede soportar una ausencia total de ingresos durante un periodo que podría ir de tres a seis meses», dice a la AFP.

Solidaridad alemana

Christian Seifert, responsable de la poderosa Liga Alemana de Fútbol (DFL), que organiza la Bundesliga, que genera más de 4.000 millones de euros anuales, ve acercarse la catástrofe: «Si no podemos jugar ni a puerta cerrada, no merece la pena preguntarse si organizamos un campeonato de 18 ó 20 clubes, porque no quedarán tantos».

En Alemania ya han puesto en marcha una iniciativa solidaria, liderada por los cuatro clubes más grandes del país, para evitar el marasmo. Bayern de Múnich, Borussia Dortmund, Leipzig y Bayer Leverkusen van a aportar un total de 20 millones de euros a su liga como parte de una campaña para apoyar al resto de los equipos que conforman las dos máximas categorías profesionales. Esto equivale aproximadamente a 12,5 millones de euros y los 7,5 millones restantes van a salir de sus propios recursos.

Cristiano no es la excepción

Escasean las medidas posibles para evitar el hundimiento del sistema. Los italianos reclaman un impuesto suplementario sobre las empresas de apuestas deportivas. Además, la Serie A ha informado la Asociación de Futbolistas Italianos (AIC) que ultima un plan para suspender momentáneamente el sueldo de los futbolistas, a la espera de la evolución de la emergencia.

Los daños económicos para el fútbol transalpino obligan a reducir sus emolumentos incluso a las estrellas de la poderosa Juventus. El capitán de la ‘vecchia signora’, Giorgio Chiellini, ha convencido a la mayoría de la plantilla, incluido el astro Cristiano Ronaldo, a realizar el esfuerzo que exige la situación. No hacerlo, sería caer en desgracia para una sociedad colapsada.

Francia mostró el camino

«Si estamos dos meses sin jugar, podremos superar la situación», temporiza, por su parte, el presidente del sindicato de jugadores de la Ligue 1 francesa, Bernard Caiazzo. «Si son cuatro meses, pero acabamos nuestras competiciones nacionales y europeas, los clubes podrán salvarse a condición de que la próxima temporada acabe en los plazos», precisa. En el país vecino, el Olympique de Lyon fue el primero que aplicó un expediente de regulación de empleo. Le siguieron después otros conjuntos galos como el Olympique de Marsella y el Mónaco.

Para poder limitar los daños, todo está condicionado a que las competicines se reanuden. Si hay que esperar a agosto, o incluso más allá, para volver a jugar, el paisaje europeo puede transformarse. En el horizonte se atisba un nuevo equilibrio de poder entre clubes supervivientes y arruinados. Riesgo de tsunami económico en el gran fútbol europeo.

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