España no tendrá fútbol hasta que el Gobierno considere segura su vuelta

La prolongación por otros quince días del estado de alarma vigente en España para hacer frente a la pandemia del coronavirus ha tenido su consiguiente efecto en el deporte rey. LaLiga y la Federación Española de Fútbol (FEF) han acordado este lunes la suspensión de todas las competiciones de carácter profesional «hasta que las autoridades consideren que se pueden reanudar» y su vuelta «no suponga ningún riesgo para la salud», según reza el comunicado difundido de forma conjunta por la patronal de los clubes presidida por Javier Tebas y el organismo que encabeza Luis Rubiales.

Aunque el pasado 12 de marzo LaLiga había dictaminado el aplazamiento de las dos próximas jornadas de Liga en Primera (vigésimo novena y trigésima) y Segunda División (trigésimo segunda y trigésimo tercera), un día después de que la Federación optara por cancelar «todos los partidos de fútbol y fútbol sala masculino y femenino no profesional de ámbito estatal» también durante al menos dos semanas, el periodo de paralización de la competición se amplía ahora de forma indefinida, en concordancia con la decisión del Gobierno de extender hasta el 11 de abril el estado de alarma decretado el pasado 15 de marzo para combatir la epidemia.

La misma medida establecida para el fútbol profesional la ha hecho extensible la FEF a todas aquellas competiciones de carácter no profesional y de ámbito estatal. Según ha acordado este mismo lunes la Comisión Delegada de la Asamblea de la Federación, quedarán suspendidas todo tipo de prácticas futbolísticas, lo que atañe también al fútbol sala y al fútbol playa, en tanto las autoridades no consideren que su reanudación no entraña ningún riesgo para la salud de los futbolistas, cuerpo técnico y empleados de los clubes, así como para los espectadores. El organismo que preside Luis Rubiales ha solicitado a las Federaciones Territoriales que adopten la misma decisión para las competiciones de ámbito autonómico.

El comunicado conjunto difundido por la FEF y LaLiga tras la reunión este lunes de la Comisión de Seguimiento prevista en el Convenio de Coordinación entre ambos organismos no marca horizonte temporal para la reanudación de las competiciones futbolísticas de carácter profesional en España, ya que ello dependerá de la evolución de la crisis sanitaria y las medidas adoptadas por las autoridades para luchar contra una epidemia que se ha cobrado ya más de 2.000 muertos en España.

Calendario comprimido

El objetivo de LaLiga y la Federación es que puedan concluirse los torneos en marcha para reducir las pérdidas económicas de los clubes, lo que también incluye la Copa del Rey, cuya final, prevista inicialmente para el 18 de abril en el sevillano estadio de La Cartuja entre Real Sociedad y Athletic, quedó también aplazada ‘sine die’. «Nuestra opción única es terminar la temporada. Antes del 30 de junio, perfecto. Después, perfecto, garantizaríamos la justicia. Si no quedan fechas, hay que hablar de ‘playoff’ o de otro tipo de formulas, pero con consenso. Es la única fórmula para que todos los clubes compitan en igualdad», recalcó el pasado martes Luis Rubiales, después de conocerse el aplazamiento al verano de 2021 de la Eurocopa multisede, con la consiguiente liberación de fechas en el calendario.

LaLiga maneja diferentes escenarios que ya hizo constar a la UEFA para la vuelta del fútbol y la disputa de las once jornadas que restan de campeonato tanto en Primera como en Segunda. Aunque Javier Tebas vislumbraba un posible retorno de la competición a finales de abril en el mejor de los escenarios posible, el horizonte más probable ahora es que el balón no vuelva a rodar hasta mediados de mayo, siempre y cuando la situación sanitaria lo permita.

Una vez que las autoridades diesen su visto bueno, el regreso a la actividad sería paulatino, ya que los equipos precisarían de una mini-pretemporada para paliar los efectos del confinamiento en el estado de forma de sus futbolistas, pese a que los clubes han dado rutinas de trabajo a los jugadores para mantener el tono estos días.

Para entonces debería haber quedado reconfigurado un calendario necesariamente comprimido en el que la Liga tendría que solaparse con la disputa de las competiciones europeas, con posibles jornadas intersemanales una vez concluyesen los torneos continentales y la eventual extensión de la competición incluso más allá del 30 de junio, lo que podría acarrear conflictos en el caso de los futbolistas que acaban contrato en esa fecha. Todo ello, en cualquier caso, queda sujeto a la evolución de la crisis sanitaria, cuya situación cambia día a día y mantiene las proyecciones deportivas en el terreno de la incertidumbre.

Leave a Reply